¿Cuál es la importancia de la evaluación en la primera infancia?

La evaluación en la primera infancia constituye un factor esencial en la educación y el desarrollo de nuestros niños y niñas, la misma es un elemento curricular imprescindible que contribuye a la mejorar la calidad educativa. Tiene un carácter preventivo y orientativo, además de ser un aspecto fundamental en el proceso de aprendizaje, ya que nos permite ajustar los contenidos al perfil de cada uno de los niños para contribuir de manera eficaz a su desarrollo integral.

La evaluación según la perspectiva de Abarca, Traña (2021) “es un mecanismo que nos permite no solo saber lo que el infante domina antes de iniciar cualquier proceso educativo, sino la efectividad de la mediación pedagógica” (p.105), permite evaluar los alcances de nuestra propuesta y tomar las medidas necesarias en caso de que la misma no nos esté dando el resultado esperado. 

La importancia de la evaluación cualitativa en la etapa inicial  radica en arrojar resultados que sean interpretables y útiles en función del niño, que la misma permita la toma de decisiones a tiempo y ayude a solventar los problemas que se le vayan  presentando, además de servir para mejorar la comunicación y faciliten al niño un mejor ambiente de aprendizaje. Es preciso que el niño sea concebido como un ser social, capaz de construir su propio aprendizaje, brindarle experiencias de aprendizaje de interacción activa con los demás que a largo plazo terminan transformando no solo al niño sino que, transforman su entorno inmediato Abarca, Traña (2021, p. 104).

Una evaluación temprana permite a las familias la oportunidad de
involucrarse de una manera más directa y consciente en el desarrollo de sus hijos, brindando así el apoyo y guía necesarios que les permita interactuar y lograr un desarrollo más positivo del niño en todas sus áreas, y es precisamente en este proceso donde el docente interviene de manera directa, ya que es por medio de la observación y la aplicación de diferentes estrategias pedagógicas que logra identificar los factores que puedan influir en el aprendizaje de sus alumnos, tanto internos, ambientales o producto de la mediación pedagógica que se aplique.

Abarca, Traña (2021) sugieren que "se debe tener una comunicación fluida con la familia del educando para identificar si los problemas que este presenta en la escuela tienen algún detonante en el hogar o tienen otras causas" (p.112), finalmente no se debe perder de vista que tanto el objetivo de la escuela como el de las familias debe ser el mismo, brindar a nuestros niños y niñas una educación integral que les permita desarrollarse de manera óptima y saludable.





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